viernes, 20 de febrero de 2015

En el Rally de Gran Bretaña el español pierde el campeonato prácticamente ganado, a 500 metros del final del último tramo, al romperse una biela de su Corolla. Aunque se puede creer que podría haber ganado si hubiese empujado el coche esos 500 metros, lo cierto es que el rally no se terminaba hasta llegar al último enlace que se encontraba a unos 70 km de distancia, evidentemente dicha distancia no podría ser cubierta empujando el coche en los apenas 20 min que disponían. Este incidente es recordado como un momento de auténtica mala suerte de la carrera de Carlos Sainz. Las imágenes de ese momento fueron captadas por las cámaras de televisión allí situadas, ya que al ser el final del rally se conocería el campeón nada más pasar los primeros coches, y por desgracia para Sainz el coche se paró allí mismo, siendo el título de ese año para Tommi Makinen, que curiosamente en ese rally también se retiró, por un golpe contra un bloque de hormigón que le destrozó la rueda trasera derecha de su Mitsubishi Lancer Evo IV.

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